BENTEVEO
Ave de la familia de los tiránidos (Pitangus sulphuratus bolivianus) que según una leyenda correntina es la encarnación de una anciana abandonada por su familia por ser quejosa.
También se dice que es un nieto desalmado que por no querer alcanzarle un vaso de agua a su abuelo, este lo maldijo convirtiéndolo en ave.
CAÁ-YARI
Deidad con apariencia de belleza rubia que frecuenta los yerbatales de Corrientes y Misiones y de los que es protectora y verdadera dueña. Ayuda a los cosechadores haciendo el trabajo por ellos a cambio de tener para ella su absoluta fidelidad sexual. Mata a quienes la traicionan.
CHANCHACON CADENAS
Chancha diabólica que se pasea por el norte de Córdoba, especialmente en la localidad de Quilino, arrastrando cadenas. De noche se aparece en las inmediaciones de la estación ferroviaria y a veces corre entre las vías, produciendo gran ruido al azotar con sus cadenas los rieles. Corre incluso sobre los cables del telégrafo. Cuando se intenta avistarla desaparece.
COQUENA
Divinidad del noroeste argentino considerada protectora de las vicuñas y guanacos. El mito cuenta que Coquena vaga por los cerros durante la noche conduciendo rebaños cargados de oro y plata en bolsas atadas con serpientes para depositar su carga en las minas del Potosí.
Quien se encuentra con esta divinidad se convierte en aire, en un espíritu. Otorga bienes en abundancia, asi como castigos terribles: se cuenta que al encontrar un cazador de Tilcara que había sacrificado muchas vicuñas le dió gran cantidad de plata para que abandone esta ocupación. El cazador contó el episodio a un indio, quien quiso imitarlo matando gran cantidad de vicuñas. Sin embargo Coquena respondió con ira, aprisionando al codicioso y lo condenó a pastorear ganado a perpetuidad. El indígena puneño no caza más vicuñas de las que precisa para su sustento para no despertar la ira de Coquena.
EL UCUMAR
Es un oso y, a veces un hombre-oso, con los pies al revés. Sus correrías, siempre galantes, se desarrollan por todo el Noroeste. Rapta mujeres para tener hijos. El Ucumar también puede ser hembra, caso en el que obliga a los mozos a fecundarla. Si los perros lo atacan, se defiende a garrotazos.
HUAYRA TATA
Nombre del dios de los vientos y los huracanes en el noroeste argentino y Bolivia. Se dice que Huayra Tata vive en las cumbres de los cerros y en los abismos, lugar que abandonaba para demostrar su poder ante su esposa PACHAMAMA. La tierra (Pachamama) es la hembra del viento (Huayra Tata), y este la fecunda, quitándole el agua al lago Titicaca para luego dejarla caer sobre ella en forma de lluvia. Asimismo, cuando el dormía, las aguas de lagos y ríos también descansaban tranquilas.
LA PERICANA
Vieja horrorosa, legendaria en San Juan y San Luis. Da rebencazos a los chicos que sorprende en sus picardías o fuera de sus casas sin permiso de sus padres, a la hora de la siesta.
MIQUILO O EL DUENDE
Se dice que es un niño que murió sin ser bautizado o un niño malo que golpeó a su madre. Es un ser muy pequeño que aparece por las siestas o en la noche en los cañadones o quebradas, en el verano, para asustar a los niños que andan por las fincas o en el campo. Posee unos ojos muy malignos y dientes muy agudos, lleva poncho y un gran sombrero negro y llora como una criatura. Posee una mano de fierro y la otra de lana. Numerosos testimonios de La Rioja refieren que se aparece a los hombres y les pregunta con cual mano quieren que les pegue. Si se elige la de lana, como generalmente sucede, se siente un golpe fuerte, y suave cuando se elige la de hierro.
PACHA MAMA O PACHAMAMA
Para los Quichuas, Madre tierra, deidad máxima de los cerreros peruanos, bolivianos, y de nordeste Argentino. Algunos investigadores acotan que Pacha es universo, mundo, tiempo, lugar, mientras que Mama es madre. La Pacha Mama es un dios femenino, que produce, que engendra. Su morada está en el Carro Blanco (Nevado de Cachi), y se cuenta que en la cumbre hay un lago que rodea a una isla. Esta isla es habitada por un toro de astas doradas que al bramar emite por la boca nubes de tormenta. El mito de la Pacha Mama debió referirse primitivamente al tiempo, tal vez vinculado en alguna forma con la tierra: el tiempo que cura los dolores, el tiempo que distribuye las estaciones, fecunda la tierra. Pacha significa tiempo en lenguaje kolla, pero con el transcurso de los años, las adulteraciones de la lengua, y el predominio de otras razas, finalizó confundiéndose con la tierra.
EL RUNAUTURUNCO O EL UTURUNCO
En el noroeste y la región de Cuyo se cree en la transformacion del hombre en un tigre feróz. Se dice que es un hombre que vendió su alma al Diablo para convertirse en "tigre". Para convertirse en el animal, extiende un cuero de tigre sobre el piso y revolcándose sobre él, dice unas palabras secretas y se levanta transformado en tigre. Posee gran fuerza y ferocidad y por su inteligencia ataca a los hombres sin que ellos se den cuenta siquiera. Devora todo tipo de animal, por lo general los más grandes y gordos. Cuando se lo mata recobra su forma humana. Otra forma de romper el encanto o combatirlo es quemando el cuero que le da el poder. Son numerosos los relatos que se cuentan aludiendo siempre a un tiempo pasado. En la tradición se conoce con los nombres de hombre tigre, hombre gente y el quichua runaturunco.
SACHAYOJ ZUPAY
Mito procedente de la selva saladina de Santiago del Estero, según el cual existe un espíritu errante que cruza los campos corriendo o montando una mula negra, llevando consigo mulitas, lechiguanas y otros obsequios para quienes se atrevan a encontrarlo. Otros lo describen como un gigante de barba formada por un alga vellosa y blanquecina que protege la fauna y la flora. Su voz semeja el ruido de un hachazo. Con ella atrae a hacheros y meleros, haciendo que se pierdan para siempre en el monte. Los perros que lo persiguen jamás regresan.
SALAMANCA
Antro secreto, conocido solo por los iniciados en las artes de la brujería, donde en las noches de los sábados se reunen hechiceros, adivinos y brujos (CALCUS) en compañía de animales colaboradores, almas condenadas, demonios de los infiernos y espíritus, convocados con la finalidad de divertirse y planear actividades. En esta reunion o fiesta se sirven exquisitos manjares y bebidas y se baila y canta hasta la primera luz del amanecer. Quienes afirman haber estado allí lo describen como un recinto iluminado con lamparas de aceite humano y donde reina gran alboroto por los gritos y carcajadas de los concurrentes. Allí se realizan conjuros y maldiciones. Para poder ingresar se debe conocer la contraseña, sin la cual la entrada permanece invisible, si por el contrario se conoce, se ingresa al recinto pasando por una especie de laberinto tortuoso, donde el recibimiento son experiencias terroríficas, sin amilanarse. Entre otros se debe sortear el ARUNCO, con un chivo maloliente que a embestidas lo empujara hacia el interior. Una enorme culebra colgante, amenazando de cuya boca rezuma baba sanguinolienta y finalmente con un BASILISCO de ojo centelleante. Los adeptos no pueden revelar la entrada a la SALAMANCA a riesgo de tener que padecer un terrible castigo que se dicte contra el. En Tucumán se han encontrado Salamancas en las localidades de Las Cejas, Monteros, Tafí (Salamanca del Siambón) y en otros lugares no tan conocidos (Valles Calchaquíes).
YAGUARETÉ-ABÁ
Hombre que se transforma en tigre para matar a un enemigo o vengarse de la traición de una mujer.
YASY-YATERÉ
Es un hermoso enano rubio y barbudo que recorre el campo desnudo, con un sombrero de paja y un bastón de oro dotado de poderes mágicos. Habita en la selva, y su modus operandi es similar del del Pombero, si bien rapta a los niños para jugar un tiempo con ellos, lamerlos y abandonarlos luego en el monte, envueltos en enredaderas. También es frecuente que los lleve al río, donde los ahoga, o les retenga consigo para enseñarles las artes del robo. Además, su apetito sexual es célebre: secuestra muchachas hermosas para satisfacerlo, y de esas uniones nacen niños de hábitos reprobables semejantes a los del padre. Los raptados por el Yasy-Yateré sufren un ataque de epilepsia al cumplirse un año del hecho.
ZAPAN-ZUCUM
Vigorosa mujer morena, cuyo nombre es la onomatopeya del sonido que hacen sus desmesurados senos al columpiarse cuando ella camina. Cuida a los niños que sus madres dejan solos. Amamanta a los más chicos. Suele echar entre sus pechos a los paisanos que se ponen a su alcance y, al parecer, allí caben unos cuantos.